BEMER
BEMER es una terapia físico vascular que activa la microcirculación mejorando el rendimiento de todas las células, lo que lleva a un alivio del dolor y un fomento del poder curativo y regenerativo del propio cuerpo.
El estrés, la falta de sueño, una mala alimentación, hábitos poco saludables, enfermedades y, por supuesto, la edad, ralentizan el movimiento de bombeo de los vasos sanguíneos más pequeños.Esto se aplica a la gran mayoría de personas. Como resultado, las células sanguíneas se mueven mucho más despacio y no pueden cumplir adecuadamente con su cometido. Un suministro deficiente a tejidos y órganos lleva a largo plazo a una disminución del rendimiento físico y mental, dolores, malestar y enfermedades.
Es un método moderno e innovador para proteger la salud, del que no se conocen efectos secundarios. BEMER es un producto médico aprobado oficialmente en la UE (CE0483) de clase 2A (93/42/CEE).
La historia de la tecnología BEMER se inició en 1998 por el Doctor Rainer Klopp, director del prestigioso Instituto de Microcirculación de Berlín. Su intención era desarrollar una señal específica de campo electromagnético que llegara a reactivar y regular esa zona tan importante e inaccesible del organismo como es la microcirculación sanguínea, provocando una estimulación de la contracción rítmica de los microvasos.
La base que fundamentaba las investigaciones del Doctor Klopp era que de las aproximadamente 45.000 enfermedades que existen en el mundo, la mayoría de ellas se debían a una microcirculación alterada.
A partir de 2004 estudios científicos realizados en este Instituto por medio de microscopía intravital (una técnica muy compleja que representa y mide los procesos de la microcirculación) revelaron que el uso de esta específica señal física producía en hombres sanos y jóvenes sometidos a infecciones, cambios positivos en las características de la microcirculación (tales como la vasomoción, la distribución de sangre en capilares, el flujo de las vénulas y la utilización de oxígeno) de tal magnitud como nunca antes se había logrado en los numerosos estudios que el Instituto había realizado administrando medicinas. Este hecho despertó el interés de los investigadores, y fue el comienzo de nuevas investigaciones y esfuerzos en el desarrollo de esta tecnología.
Hoy en día la tecnología BEMER representa el método de tratamiento físico más eficaz para regular la disfunción de la microcirculación. Esta terapia es realmente una opción de tratamiento sin precedentes, y se debería usar en la práctica médica
como una terapia complementaria para la mejora de un sistema microcirculatorio deteriorado.
Los equipos BEMER son de fabricación alemana y tecnología suiza, y en la actualidad se usan ya en más de 20 países de los 5 continentes, con más de un millón de personas que lo usan a diario. Es desde hace dos años cuando en España estamos siendo testigos de sus excelentes resultados, tanto en medicina como en el mundo del deporte.
La terapia físico vascular BEMER estimula el movimiento de bombeo de los vasos sanguíneos más pequeños a través de señales de estimulación transmitidas electromagnéticamente. De este modo, el flujo sanguíneo en la zona de la microcirculación vuelve a normalizarse, las células del cuerpo se abastecen mejor y pueden realizar su función correctamente.
Según comprobaciones en el Instituto de Microcirculación de Berlín, se produce:
- 27% aceleración de la vasomoción.
- 29% mejor distribución sanguínea en la red capilar.
- 31% incremento del flujo venoso.
- 29% mayor extracción de oxígeno.
- Mejorar el riego sanguíneo en órganos y tejidos y, por lo tanto, aumentar su regeneración.
- Favorecer el sistema inmunitario.
- Disminuir el dolor.
- Aumentar el rendimiento y tonificación de la energía física y mental.
- Aumentar la mejora de las enfermedades.
- Favorecer la cicatrización de heridas y curación de lesiones deportivas.
- Reducir los tiempos de regeneración y recuperación en entrenamientos deportivos.